PARTE 8: TROPA DE SCOUTS

Capítulo 8: El fin de la aventura

Despertamos en una selva, rodeada de árboles de diferentes tamaños y formas y también rodeados de animales de diversas especies.

Se sentía muchísimo calor, pero por suerte llevábamos ropa adecuada para el lugar, así que rápidamente nos cambiamos, desayunamos y preparamos nuestras cosas para recorrer el lugar.

El ambiente de alguna manera se sentía familiar y al parecer no era la única que lo sentía así, porque algunos empezaron a comentar que sentían que ya habían estado ahí, aunque no recordaban nada.

Caminamos durante algunas horas, hasta que encontramos frente a nosotros una construcción que en cuanto la vimos, la reconocimos: Era una pirámide, para ser más específicos, era la gran pirámide de Kukulkan, en Chichén Itzá.

Sabíamos que era de Chichén Itzá porque varios de nosotros ya la habíamos visitado, sin embargo, no habíamos recorrido por completo la selva que la rodeaba, por eso es que nos parecía familiar el ambiente pero no lo habíamos reconocido.

Nos emocionamos porque ya estábamos de vuelta en nuestro país, aunque si aparecimos ahí, seguramente era porque teníamos todavía alguna misión por cumplir.

Conforme nos fuimos acercando, vimos algo resplandecer sobre una de las piedras, apresuramos el paso hasta llegar al objeto que brillaba y era un espejo, muy bonito, por cierto.

No había nadie alrededor, pero no sabíamos si lo podíamos tomar o no, por lo que estuvimos un rato decidiendo qué hacer, hasta que como por arte de magia, el espejo apareció en las manos de una chica de mi patrulla.

Enseguida lo puso frente a nuestros ojos y en el espejo empezaron a reflejarse un montón de imágenes, todas ellas eran escenas de lo que a lo largo de estas semanas estuvimos realizando y de los lugares en los que estuvimos viajando.

Cuando las imágenes se terminaron, del espejo salió un destello y una voz muy suave empezó a hablar: “Durante estas semanas han conocido diferentes países en los que han realizado diversas acciones para ayudar a mejorar el entorno, tanto natural como social, ahora es momento que todas esas acciones las realicen en su lugar de origen. Quizás se preguntarán por qué fue este viaje y se los explicaré.

Las personas a su alrededor se congelaron para darle un respiro al planeta, del impacto que todos como humanidad ejercemos sobre él. Era necesario que por unas semanas la naturaleza pudiera descansar. Seguramente se preguntarán por qué las últimas poblaciones que visitaron si estaban despiertas, la respuesta es que para ellos, las problemáticas son diferentes y necesitaban ayuda de ustedes para darse cuenta.

El motivo principal de su viaje, es que conocieran diversas culturas y lugares que los ayudarán a percatarse que existen un sinfín de problemáticas, las cuales tienen solución, pero hace falta que las personas indicadas pongan manos en acción.

No olviden lo que durante estos días aprendieron, encontraron y conocieron, sobre todo, lo nuevo y lo más sorprendente, como la magia, pues son a veces las cosas menos esperadas las que hacen grandes cambios en su vida. Es momento de ir al lugar al que pertenecen y empiecen a cambiar aquello que haga falta.

Por último, el motivo por el que llegaron a este lugar, es para que recuerden que siempre hay que echar un vistazo al pasado para ver y recordar todo aquello que se puede mejorar y para encontrar el camino al que quieren dirigirse.

Gracias por su esfuerzo y gracias por todo lo que han hecho.”

Cuando la voz terminó de hablar, el suelo empezó a sacudirse, tanto que no pudimos mantenernos de pie y todos caímos, al mismo tiempo que una nube de polvo nos envolvió. Cuando todo se despejó, ya no estábamos en el mismo lugar, de hecho, tampoco mi patrulla estaba conmigo. Estaba en mi cuarto, en mi cama y por la ventana ya se veía el sol. Salí corriendo a buscar a mis papás y ahí estaban, desayunando como cada fin de semana.

No entendía nada, al parecer todo este tiempo estuve soñando, sin embargo, escuché que empezaban a llegar mensajes a mi celular y cuando revisé, era del grupo que tenía con mi patrulla. Todos estaban hablando sobre el mismo tema: el sueño que yo había tenido, pero sorprendentemente ellos también habían soñado lo mismo. Ahora no sabíamos si era un sueño o realmente sucedió. Al final todos llegamos a la conclusión de que aunque fuera verdad o no, todo lo que vivimos o soñamos, teníamos que recordarlo y dar lo mejor de nosotros para hacer el cambio que el mundo necesita y que nosotros como scouts podemos realizar.

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