PARTE 6: COMUNIDAD DE CAMINANTES

PARTE 6: FRIDA KAHLO – UNA Historia

En esta semana que llamaremos de la Inclusión nos toca trabajar de la mano con la Fundación Teletón es por ello que recordaremos juntos que durante la historia de la humanidad se han dado casos de personajes muy famosos los cuales sufrieron algún tipo de discapacidad o discriminación durante su vida, pero a pesar de ello no dudaron en dar lo mejor de ellos logrando las metas que se fijaron, te invitamos a reflexionar sobre estos hechos y a conocer la siguiente historia que se desarrolla en nuestro país:

Mamá regresa del mercado y le enseña a tu prima Ana uno de los nuevos billetes de quinientos pesos, donde aparece Benito Juárez. Ella responde que no le gusta, que es muy fácil confundirse y darlo como si fuera de un billete de esos azulitos que valen  20 pesos. Ana responde que estaba más bonito el billete de la tirada anterior, que es café y que tiene a una pareja muy chistosa. Aunque has oído de ellos, en realidad no los conoces a profundidad y le dices a Ana que te cuente un poco, Ana estudia en el lado opuesto de la ciudad pero está pasando la cuarentena en tu casa, dice que sí y empieza. Se llamaban Diego y Frida. La mujer se ve joven, delgada y con una cara muy seria. Vestida con un huipil, cubierta del cabello con un velo. Sus cejas resaltan mucho, parecen una sola. Atrás de ella se ve la representación un cuadro

Frida Kahlo nació en la Ciudad de México en 1907, vivió su niñez en una época complicada, pues la revolución mexicana hizo estragos en la sociedad. Cuando era niña contrajo la poliomelitis y sufrió un accidente en el camión mientras se dirigía a la preparatoria. Esto hizo que llevara una vida muy particular, asistiendo a visitas con diferentes médicos para intentar con diferentes terapias de  rehabilitación, incluso se sometió a muchas cirugías. Como parte de su tratamiento, sus padres la invitaron a jugar futbol y le enseñaron a boxear. Cuando creció, Frida Kahlo estudió artes y sus obras se consideraron muy importantes en todo el mundo.

Ana te pregunta si quieres buscar en internet algunas imágenes y tú dices que sí. Siempre vestida con trajes típicos mexicanos, en algunas de las fotos luce cubierta de vendas de pies a cabeza, muy sonriente y feliz, pintando el yeso que cubre sus costillas, acostada o reclinada, pero siempre con un lienzo y pinturas.

Pintó más de 150 obras, muchas de ellas autorretratos, donde describía su infancia, la familia en la que nació y la que formó con su esposo y sus amigos. También pintó la realidad de su país, al cual amó profundamente.

 Ana te promete que pasando la cuarentena te llevará a la que era su casa-estudio en San Ángel, a la casa azul o a cualquier otro de los museos donde se encuentre su obra.

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