PARTE 5: COMUNIDAD DE CAMINANTES

PARTE 5: UN PEQUEÑO VISTAZO DEL FUTURO.

Ese día en especial te sentías muy feliz, a pesar de que no podías salir como antes. Sabías que estabas cumpliendo tu función como estudiante, como miembro de tu familia (Habían hecho una lista de actividades para aportar a la sana convivencia y buen desarrollo de la casa) y como integrante de tu Comunidad. Te habías comprometido especialmente en ayudar a que la gente cercana a ti siguiera las indicaciones de contingencia que habían sido establecidas. Estabas de tan buen humor y con tanta decisión, que te animaste a realizar un sueño que tenías desde hace tiempo: abrir tu propio Equipo de Comunidad.

Te pusiste de acuerdo con tres amigos de la escuela con los que iniciarías tu nuevo Equipo. Les contaste que debía tener el nombre de alguien famoso que haya existido y que representara valores con los que estuvieran de acuerdo o que quisieran alcanzar. Aunque esto en principio fue confuso para ellos, propusieron varios nombres y quedaron de investigar un poco más.

Después de practicar un poco Morse y grabar un video para el “Día de la Tierra”, se despidieron muy emocionados todos y se pusieron de acuerdo para la siguiente reunión.

Algo que en especial te ponía de buenas esos días, era ver las noticias donde se reportaban avistamientos de especies animales en lugares donde ya no era común que rondaran. Incluso, se hablaba de que la capa de ozono estaba siendo recuperada en las zonas donde estaba dañada. Sin embargo, algo te inquietaba, ¿Qué pasará en el futuro? ¿Qué pasará cuando todo eso termine? ¿Terminará?.

Hiciste un pequeño experimento mental: hiciste un viaje al futuro, al día en el que todas las ciudades sean totalmente automatizadas y en el que la humanidad logre el equilibrio con la naturaleza.

En ese mundo futuro, las especies que habían desaparecido, fueron regresadas a la vida gracias a la tecnología genética descubierta. Incluso lograste conocer el dodo y al lobo de Tasmania, que tanto te llamaban la atención después de leer libros de animales extintos en los que se mostraban fotos y esquemas de estas y otras especies desaparecidas. Te enteraste que las abejas habían disminuido drásticamente en número por varios factores, especialmente el daño al clima y a su hábitat, pero afortunadamente, científicos de México habían dado con la solución a este gran problema.

Eso de los autos voladores no era aún real, pero sí existía un sistema de transporte en el que ya no era necesario tener tu propio vehículo. Era una especie de red de tubos subterráneos por toda la ciudad que te llevaban a cualquier rincón de la urbe, en tu propia cápsula de metal. Muchos de los edificios históricos importantes seguían en pie, pero habían logrado crear unos domos especiales que los protegían y conservaban intactos y en funcionamiento.

Lo mejor de todo era ver las zonas de vegetación por todas partes formando parte de los edificios, los cuales parecían flotar sobre las nubes. Todo era parte de una red perfectamente conectada en donde hasta el más pequeño arbusto era importante y convivía con las construcciones de tecnología inteligente, aprovechando al máximo la energía eólica y solar. Regresé de mi viaje mental y pensé que aún estamos a tiempo de hacer realidad ese y otros sueños…

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